Conservadora y preventiva

A. Caries Dental y dudas frecuentes:

La caries dental es la enfermedad más frecuente en la especie humana. Esta entidad puede afectar a cualquier persona independientemente del sexo, edad o condición social de la misma.
Podríamos definir la caries dental como una enfermedad infecciosa, crónica e irreversible, es decir, se trata de una patología bacteriana que tiene una evolución lenta pero constante y que no cura por si misma. Esto es, una vez generada esta patología no hay posibilidad de cicatrización o regeneración espontánea de sus lesiones sobre el diente.


B. ¿Cómo aparece la caries?

Como se ha dicho anteriormente, la caries es una enfermedad de etiología multifactorial, aunque los tres principales factores que favorecen su aparición son: la presencia de bacterias patógenas en la flora bucal, la dieta del paciente y la susceptibilidad del diente o huésped.

C. ¿Cómo prevenirla?

La mejor manera de prevención de la caries es la de luchar contra estos tres factores principales que intervienen en su génesis.


C.1. Control de las bacterias patógenas:

Para controlar las bacterias que generan la caries lo ideal es llevar a cabo una correcta higiene oral cepillándose los dientes de forma ideal entre 3 y 4 veces al día durante un tiempo que puede oscilar (dependiendo de las características odontológicas de cada uno) entre 5 y 8 minutos. Igualmente, debemos tratar de utilizar todos los materiales necesarios a nuestro alcance: desde cepillos dentales adaptados a cada tipo de cepillado, hasta hilo dental o cepillos interproximales. Los antisépticos orales o colutorios son un sistema químico de lucha contra las bacterias que puede ayudar a obtener una higiene oral eficaz, sin embargo, debido a la posible aparición de determinados efectos secundarios poco importantes, es necesario que su uso siempre esté controlado por un profesional.


C.2. Control de la dieta:

Las bacterias necesitan encontrar glúcidos (hidratos de carbono o azúcares refinados) para producir ácido e iniciar el lento proceso de destrucción del diente. El consumo de azúcares entre comidas (refrescos, galletas, etc.) produce un mantenimiento ininterrumpido de la generación de ácidos en boca lo cual puede ayudar en la producción de lesiones de caries.
Así pues, sería recomendable procurar consumir alimentos con bajas concentraciones de azúcares en la dieta y evitar picar entre comidas o bien sustituir el azúcar por sustancias como el xilitol o el sorbitol para tratar de evitar dicha entidad.


C.3. Aumentar la resistencia del diente:

Está comprobado desde tiempo atrás que el flúor aumenta la resistencia del diente al ataque ácido de la placa bacteriana. Por lo tanto, el utilizar determinados colutorios o dentífricos con flúor bajo la supervisión de un profesional así como la aplicación de este flúor de forma tópica en clínica pueden ser métodos que ayuden a que el diente no sea tan susceptible a padecer caries.